lunes, 15 de diciembre de 2014

Oculus Rift

Oculus Rift es un sistema de inmersión en realidad virtual con aspecto de gafas de esquí que en agosto de 2012 recaudó la nada despreciable cifra de 2,4 millones de dólares en la página de financiación colectiva Kickstarter, y desde entonces no ha parado de evolucionar hasta convertirse en el referente de este naciente negocio y ser adquirido por Facebook.
En Teknautas las hemos probado gracias a Intelygenz, compañía especializada en el desarrollo de proyectos tecnológicos innovadores y software a medida, con unos resultados sorprendentes.
Las gafas, que imitan la visión humana y como apuntamos recuerdan a las típicas de la nieve, poseen una pantalla LCD de siete pulgadas, 110 en diagonal, que en la práctica se traduce en una experiencia de visionado espectacularmente real. No se crean que esta tecnología es pesada. Todo lo contrario. Son bastante ligeras y los bordes que se ajustan a la cara son de espuma, por lo que resultan bastante cómodas de llevar. Antes de empezar a utilizarlas, desde Intelygenz nos aconsejaron sentarnos para evitar posibles mareos debido al realismo que ofrece esta tecnología. No les faltaba razón. En nuestra primera experiencia (en una montaña rusa), notamos la misma sensación de vértigo y el mismo nudo en el estómago que se siente al caer al vacío en la vida real.
Cada giro de nuestra cabeza se corresponde con lo que divisaría el protagonista de la animación. Lo mismo sucede si subimos o bajamos la mirada y vemos nuestras piernas (que en realidad son las que deberían estar ahí). La sensación es sencillamente fantástica.
Es cierto que la resolución es baja, que la calidad de imagen no es ni de lejos la que estamos acostumbrados a ver en nuestros televisores o dispositivos móviles, y que se nota cierta latencia. Pero todo esto pierde importancia ante una realidad y una experiencia de uso inigualable.

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